Renault Megane GT-Line, una versión con estética deportiva y equipamiento elevado del Mégane de cuarta generación. Está pensada para quienes buscan un coche atractivo, con detalles deportivos, pero sin llegar a las prestaciones extremas de un deportivo puro como el Mégane RS. En este modelo, Renault consigue un equilibrio entre diseño, tecnología, confort y deportividad ligera.
El habitáculo del Mégane GT-Line 2018 mejora notablemente respecto a las versiones básicas:
- Asientos deportivos con mayor soporte lateral, tapizados en tela de calidad o en combinación tela/cuero según versiones, a menudo con costuras contrastadas en azul o gris.
- Volante deportivo forrado en cuero, achatado en su parte inferior, con detalles metálicos y el logo GT-Line.
- Paneles de las puertas y consola con detalles imitación fibra de carbono o aluminio cepillado, lo que refuerza la sensación de coche “más premium”.
- El sistema multimedia R-Link 2, con pantalla táctil vertical de 8,7” (en versiones altas), incluye navegador GPS, conectividad Bluetooth, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
- Iluminación ambiental LED configurable en varios colores, que contribuye a una atmósfera más moderna por la noche.
- Cuadro de instrumentos digital (en versiones con R-Link), configurable, que muestra información de navegación, consumo y ayudas a la conducción.