Una versión con un diseño más deportivo y elegante dentro de la gama del Mégane. Está diseñado para ofrecer un equilibrio entre el confort y el rendimiento, sin ser tan radical como las versiones deportivas como el Megane RS
Tiene un look más agresivo gracias a detalles como las llantas de aleación de 17 pulgadas, las ópticas delanteras con diseño en forma de C (al estilo de la firma lumínica de Renault) y los paragolpes más pronunciados que le otorgan un aspecto más dinámico.
El interior del Mégane GT-Line es moderno y deportivo, con una atención cuidadosa a los detalles que le dan un toque premium y de calidad. En el centro del salpicadero se encuentra una pantalla táctil de 8 pulgadas que controla el sistema de info-entretenimiento, compatible con Android Auto y Apple CarPlay, lo que permite tener acceso a las aplicaciones del teléfono de forma sencilla